El Castillo Mayor de Daroca tiene su origen en la época andalusí, más concretamente en el siglo XI. En esa época, Daroca formaba parte de la Taifa de Zaragoza y estaba considerada como una ciudad importante de la Marca Superior de Al-Ándalus.
La pequeña medina de Daruqa, como parece que se llamaba, creció a los pies de su alcazaba, en la ladera soleada del Monte de San Cristóbal y se fortificó con una muralla que protegía la población de entonces y que era bastante era bastante más pequeña que la muralla actual.
A partir del siglo XII, ya en época cristiana, la villa creció creando callejuelas a lo largo del cauce de la rambla Fondonera, actual calle Mayor, lo que justificó la ampliación de la muralla hasta llegar a la longitud de perímetro actual.
El visitante puede descubrir la historia de este castillo a través de unas escenas de realidad virtual colocadas estratégicamente en distintos lugares del recorrido.
El castillo también es conocido popularmente como Castillo de la Morica encantada, una de las leyendas más conocidas e, incluso representadas, de Daroca.
El castillo Mayor de Daroca se ubica sobre un promontorio rocoso que domina un estrecho valle entre los montes de San Cristóbal y de San Jorge. Desde esa plataforma se domina la vista del Valle del Río Jiloca, antiguo camino natural entre Calatayud y el Levante, así como los montes y llanuras circundantes.
Hacia el noreste, en dirección a la antigua Caesar Augusta romana, la Saracusta musulmana, se encuentra el Campo de Romanos, mientras que hacia el oeste se encuentra el territorio del antiguo Señorío de Molina, floreciente enclave en época islámica.
Daroca, por tanto, se encontraría a medio camino entre varias zonas de gran importancia en época andalusí, aunque escasamente pobladas con la excepción de los núcleos aludidos, es decir, Zaragoza, Calatayud y Molina.





El castillo de Daroca forma parte de uno de los recintos amurallados medievales más largos y heterogéneos de la Comunidad de Aragón. En la actualidad, si nos referimos a los restos de la antigua alcazaba son la Torre del Homenaje y el aljibe el más grande de Aragón.
Es un castillo roquero de planta irregular y compleja adaptada al espacio entre las rocas, con dos recintos principales y otros más pequeños, tiene forma alargada con 240 m de longitud y 85 m de anchura. La superficie aproximada del recinto es de 3,600 m2
Construido en tapial y piedras de color rojizo se mimetiza con el abrupto y erosionado cerro, parece que apenas queda nada, hasta que se visita y es entonces cuando se aprecian todos sus elementos.
El elemento más destacado es la torre del Homenaje, antigua torre Zoma, tiene plata rectangular, de argamasa y mampostería, de base en talud y una puerta de arco apuntado.
Bajo esta torre hay un profundo túnel con escaleras talladas en piedra destinado a buscar aguas subterráneas para el abastecimiento del castillo. En el tiene su origen la leyenda de “la morica encantada”
Esta fortificación fue utilizada como cuartel durante las guerras carlistas del siglo XIX, se hicieron nuevas estructuras de las que se conservan restos de una construcción de planta rectangular.
Pasear por el castillo de Daroca nos hace viajar en el tiempo e impregnarnos de la rica historia y leyendas de esta cuidad.